La Batalla y La Traición de Efialtes
A luchar se a dicho

Los espartanos ubicados en el paso de las Termópilas según la película 300
Así comenzó la batalla. Fila tras fila, los persas se estrellaron contra las lanzas y escudos espartanos sin que estos cedieran ni un solo centímetro. Gracias a la compacta formación y la protección del paso, Leónidas y sus hombres se opusieron a las oleadas y oleadas soldados enemigos con un número mínimo de bajas, mientras que las perdidas de Jerjes, aunque minúsculas en proporción al tamaño de su ejército, fueron numerosas y representaron un gran golpe a la moral de las tropas.
Paso el primer día y Jerjes, que no había visto más que caer uno tras otro a un gran numero de sus soldados, comenzaba a impacientarse por lo mucho que estaba durando el fácil tramite que había creído que seria conseguir las armas de los sólo 7 mil espartanos que tenía en frente.

Los Inmortales según la película 300
Tantos fueron los persas caídos a los pies de Leónidas y sus hombres tan solo en el primer día que Jerjes no encontró más remedio de utilizar a su guardia personal para el segundo día de batalla: los llamados Diez mil Inmortales, debido a que cada vez que uno de estos caía, otro corría inmediatamente a reemplazarlo, manteniéndose en la cantidad fija de diez mil hombres en la formación.
Sin embargo parece ser a que a Leónidas y sus hombres no les habían avisado que se enfrentarían un ejército que se suponía que jamás moría completamente porque los resultados fueron exactamente los mismos que la vez anterior. Los supuestos Inmortales no pudieron evitar caer y demostraron que quizás no eran tan merecedores de su nombre. Los persas morían a cientos, la moral del ejército decaía y los griegos no mostraban signos de cansancio. La batalla continuó de esta forma durante dos días más. Una y otra vez los griegos fueron superiores a pesar de su inferioridad numérica.
La traición de Efialtes
Fue entonces, al final del segundo día, cuando la tierra parecía no poder tragar más sangre y el hedor de los miles de cadáveres era insoportable, que

Efialtes en la película 300
los abatidos soldados persas tuvieron un golpe de suerte que definiría la batalla: encontraron un traidor. Un pastor griego, llamado Efialtes (que en traducido significa «pesadilla»), se ofreció a mostrarle a Jerjes un camino alternativo para llegar al otro extremo del desfiladero que rodeaba el lugar donde estaba Leónidas y le permitiría acabar con su resistencia de una vez por todas.
Sin dudarlo un segundo Jerjes envió un gran número de sus fuerzas por ese paso, esperando sorprender a los griegos. Este paso se encontraba defendido por los focidios, pero al verse sorprendidos durante la noche por los persas, huyeron al primer contacto, sellando de esta manera la suerte de los defensores de las Termópilas.
Temas Relacionados :




