Durante su gobierno, Alejandro sufrió varias conspiraciones. Para empezar, en el año 330 a. C. Filotas, hijo de Parmenión, fue acusado de conspirar contra Alejandro y asesinado junto con su padre (por miedo a que éste se rebelara al enterarse de la noticia). Alejandro, después de haberlos ejecutado se vio forzado a mandar asesinar al fiel, valiente y anciano general Parmenión. Se dice que fue un hecho lamentable que causó una seria depresión en el rey Macedonio. Asimismo, el primo de Alejandro, Amintas, fue ejecutado por intentar pactar con los persas para ser el nuevo rey (de hecho, era el legítimo sucesor). Tiempo después hubo una nueva conjura contra Alejandro, ideada por sus pajes, la cual tampoco logró su objetivo. Los pajes eran unos jóvenes que habían sido mandados por la nobleza para que fueran educados en grupo aprendiendo la manera de gobernar, luchar y comportarse. Uno de los Pajes, muy probablemente influenciado por Calístenes (El historiador de la aventura de Alejandro), trató de asesinar a Alejandro Magno. De esta manera, también Calístenes resultó involucrado y temiendo ser ejecutado, se suicidó.
La distancia entre Alejandro y sus tropas griegas, se hacía cada vez más grande, ahora debido a su política de alianzas con la nobleza iraniana, donde varios e sus capitanes fueron casados con nobles persas, así como su ejército cada vez tenía más elementos persas. Así mismo el propio Alejandro Magno terminaría casándose con una princesa iraniana llamada Roxana, que en un futuro le daría un hijo llamado Alejandro.
Otro de los momentos oscuros dentro de la vida de Alejandro Magno es cuando accidentalmente y en un arranque de ira agraviado por la embriaguez, mató a su compañero de armas y viejo amigo Clito “El negro”. Clito era un general que se había formado en batalla junto a Filipo, padre de Alejandro. Se encontraban reunidos disfrutando de un festín. Clito había sido nombrado Sátrapa de Bactriana y en algún punto de la conversación Alejandro adoptando la costumbre persa de la proskynesis, pretendió ser adorado como un dios, a lo que Clito le objetó en abierto desacuerdo cansado de tantas lisonjas y de oír cómo Alejandro se proclamaba mejor que su padre Filipo, le reclamo sus tendencias megalomaniacas y que se olvidaba de que si había llegado ahí, no había sido solo, sino con ayuda de sus generales y soldados; completamente indignado agrego: «Toda la gloria que posees es gracias a tu padre»; e, incorporándose, volvió a gritarle: «Sin mí, hubieras perecido en el Gránico.» (en dicha batalla Alejandro estuvo a punto de morir, saliendo vivo sólo por la intervención de Clito que de un espadazo mató al persa que quería asesinarle)
Alejandro, que estaba ebrio, buscó su espada, pero uno de los guardias la ocultó. Clito fue sacado del lugar por varios amigos, pero regresó por otra puerta, y mirando fijamente al conquistador, repitió un verso de Eurípides: «Qué perversa costumbre han introducido los griegos.» En aquel momento Alejandro arrebató una lanza a uno de los guardias y se la arrojo creyendo que fallaría y dando un ejemplo para el futuro, sin embargo, la lanza mató a Clito, que se desplomó en medio del estupor de los presentes. Arrepentido del crimen se lanzo al cuerpo de su amigo llorando de tristeza por el crimen que había cometido, luego pasó tres días encerrado en su tienda y algunos afirman que hasta trató de suicidarse a consecuencia de la muerte de su amigo.
Dejando todo esto atrás, Alejandro continúo con su idea de Conquista. Una vez cubierto la totalidad del territorio Persa, Alejandro Magno posó su mirada en la India. Para esta campaña reforzó su ejército con más tropas Persas, irritando cada vez más a sus tropas, que no comprendían la universalidad y magnitud del sueño de Alejandro.
Al llegar a la India, Alejandro Magno se alió con algunos reyes indios, que, hay que resaltar, no eran de fiar, y más tarde resultarían ser un terrible dolor de cabeza al rebelarse. La campaña en la india no fue menos duras que las demás. Sin embargo el experimentado ejército macedonio se las arregló para vencer siempre, aún en inferioridad numérica o luchando contra elefantes. La resistencia más fuerte la encontró a manos del rey Poro, un corpulento rey Indio que dirigía un elefante en batalla y sembraba la muerte lanzando lanzas desde su elefante, al cuál se enfrentó en la batalla del Hidaspes, en el año 326 ac.
Sin embargo, Alejandro Magno se hizo con la victoria, y quiso continuar la conquista, dirigiéndose hacia el Ganges, pero sus tropas estaban tan agotadas por 8 años de guerra continua, que no querían seguir avanzando. Al final, sólo sus valerosas propias tropas pudieron derrotar al propio Alejandro Magno.
Ante la situación de su ejército, Alejandro Magno decidió dar marcha atrás. Así, él y su ejército siguieron el curso del Hífasis y llegaron a la ciudad de Petala, donde combatieron con más fuerzas indias a lo que se sumó la rebelión de los reyes indios sometidos anteriormente. Después de derrotar a las fuerzas indígenas, Alejandro Magno organizó el regreso a la patria, dividiendo sus fuerzas persas-macedonias-grecas (tan variado era ya, aquel ejército que había partido desde Macedonia) en 3 cuerpos, dirigidos por Crátero, Alejandro y el asignado a la flota que conducía Nearcon (quien costearía hasta el golfo pérsico).








Alejandro Magno Más de Cerca V…
La quinta y anteultima parte de la historia de la vida de Alejandro Magno. En esta entrada, las conspiracione y el intento de conquistar india….
La muerte de Clito es uno de los puntos negros en la biografia de Alejandro, que tuvo sus luces y sombras. Lastima que le sentara tan mal el vino! Y eso que él tanto detestaba el ejemplo de su padre.
Buenas noches
Bisous
Muy cierto Dame, no solo fue uno de los más oscuros de su vida sino el que, seguramente, sufrio más. Por más que queramos nunca podemos separarnos de nuestro genes.
. Lastima que no psasra eso con Alejandro.
Por cierto, el vino no siempre nos sienta bien, a veces nos hace hacer cosas nada lindas; aunque la mayoria de la veces son muy graciosas para nuestros amigos
Saludos
Uriel Nicolás Fernández
Administrador y Director del Blog