Todos sabemos hoy en día quien es Miguel Ángel Buonarroti, y todos estamos al tanto de lo gran artista que era y de las maravillas que ha logrado. Entre sus obras más famosas podemos enumerar al David, quizás la escultura más perfecta de todas las conocidas; la capilla Sixtina, la mayor obra creada por un solo artista; La Piedad (la única obra que lleva su firma); El Moisés, y podríamos seguir nombrando obras.
Sin embargo, y según dejaron escrito los críticos y biógrafos de su época, su mejor obra no fue el genial David ni el apabullante mural de la Capilla Sixtina, ni ninguna de todas las otras obras que nombramos, sino un cuadro suyo llamado: La Batalla de Cascina.

Copia del dibujo de Miguel Ángel, de la parte central de La Batalla de Cascina, por Bastiano da Sangallo.
Es curioso, ya que Miguel Ángel nunca llegó a pintar esta obra, sino que solo hizo el cartón (modelo) previo, que fue destruido y la obra es conocida por la copia realizada por Bastiano da Sangallo y por dos grabados parciales de Marcantonio Raimondi.
La obra nació cuando, en 1503, la Señoría de Florencia ideó una gran decoración para la Sala del Consejo (actualmente sala del Cinquencento) del Palazzo Vecchio. La república había sucedido al reinado de Lorenzo el Magnífico y a la tiranía de Savonarola. Por lo tanto, para competir con el patrocinio de los Médici, y glorificar la grandeza y el poder de Florencia, encargó a Leonardo da Vinci un fresco celebrando La batalla de Anghiari y la victoria sobre los milaneses, y otro a Miguel Ángel, de La batalla de Cascina y la victoria sobre los pisanos.
Miguel Ángel acababa de finalizar su David, cuando fue designado para pintar la pared de la izquierda. Es la única vez que Leonardo da Vinci y Miguel Ángel trabajaron juntos en el mismo proyecto y curiosamente ninguno de los dos termino su obra.
Como ya dijimos, ambos debían realizar una batalla: la de Leonardo sería la de Anghiari sobre la pared de la derecha, en la que vencieron los florentinos, y Miguel Ángel representaría un episodio de la batalla de Cascina, acaecida en 1364 cuando las tropas florentinas que se estaban bañando en el Arno se alertaron ante un posible ataque de sus enemigos de Pisa. Las dos pinturas debían tener 7 metros de alto y 17 de largo.
Sin embargo, Miguel Ángel no permaneció mucho tiempo. Acabó el cartón pero sólo parcialmente la pintura. Fue invitado a regresar a Roma en 1505 por el nuevo papa Julio II y le encargaron construir la tumba del Papa.
Para la obra, Miguel Ángel no eligió como motivo la lucha sangrienta de florentinos y pisanos, sino el instante previo cuando aquéllos fueron alertados del ataque. Demostró su gran dominio del desnudo, junto con el movimiento dinámico y de creación hasta agotar todas las posibilidades expresivas con gran variedad de técnicas, contornos con carbón, otros con trazos fuertes, esfumados e iluminados con yeso. Por ejemplo en el Desnudo de espaldas conservado en la casa Buonarroti de Florencia, se aprecian los perfiles con trazos gruesos y las sombras en retícula.
Los cartones serían cortados y repartidos culpando de ello algunas fuentes a Baccio Bandinelli, rival de Miguel Ángel, bajo el pretexto de que diferentes artistas tenían que copiarlo para decorar la ciudad con el tema de la batalla en conmemoración de una visita del Papa León X.
En el Museo Británico y en la colección de los Uffizi, se conservan estudios sobre figuras individuales de este esbozo de Miguel Ángel. Parte de su fama posterior se debe a dos grabados de Marcantonio Raimondi, que reproducen unas pocas figuras de la zona izquierda. Se cuenta que uno de estos grabados fue admirado por Rafael Sanzio, quien decidió colaborar con Raimondi en la producción de estampas y muchos han sido quienes los han elogiados.
Es una lastima que la obra no halla llegado hasta nuestros días, pero podemos estar seguros de fue sin dudas una gran obra.
Fuente: Artículo de la Wikipedia: La Batalla de Cascina
Enlaces interesantes:
Blog Pasa La Vida: Leonardo y Miguel Ángel
Blog sobre la vida de Miguel Ángel
En Arte Historia encontraran información sobre la pintura








La Batalla de Cascina, La mayor obra de Miguel Ángel…
Según dejaron escrito los críticos y biógrafos de su época, su mejor obra no fue el genial David ni el apabullante mural de la Capilla Sixtina, ni ninguna de todas las otras obras que nombramos, sino un cuadro suyo llamado: La Batalla de Cascina. Esta entrada habla de la historia del cuadro, el cual jamás fue terminado.
[...] mayores obras de la historia, junto con la “Batalla de Casina”, de Miguel Ángel Buonarroti (tratada en este blog el 13 de julio de 2010). Y este dato que menciono no lo introduzco en la entrada por mera casualidad, sino que es [...]
miguel angel eligio cuerpos bien entrenados para esa epoca con cada musculo realmente bien ejecutados que precieran fisicoculturistas de esta epoca, bueno demas esta decir que es un buen dibujante del ” escorso” Felicitaciones Miguel Angel saludos….
Gracias por tu comentario Manuel. Y bienvenido a Saberhistoria.
Un Saludo.
Uriel