Aquí estamos con la segunda entrega de esta sección que he decidido llamar “Para Saber Historia”. En la oportunidad anterior nos habíamos referido a la diferencia entre Historia, Historiografía e Historiología. Hoy ampliaremos un poco más el primer término, el de Historia.
Para los que no lo saben la palabra historia proviene del griego (ἱστορία) y puede traducirse como “investigación” o “información”, es decir, como el conocimiento adquirido por investigación. Ahora, en términos generales, la historia puede ser comprendida como la ciencia que estudia el pasado y presente de la humanidad. Por lo tanto, cualquier narración de algún suceso, ya sea imaginario o real (o incluso una mentira), forma parte de la historia, puesto que modifica algo de ella.
Pero ese no es su única definición, ya que también se llama historia al pasado mismo, es decir a los sucesos que ya pasaron; e incluso un periodo del tiempo lleva ese nombre, pero eso lo veremos más adelante, por ahora solo concentrémonos en los conceptos.
Esta variedad de significados que existen cuando se habla de historia se debe a la relación entre historia y escritura. La escritura es una forma de comunicación y casi la única forma fehaciente de conocer lo que sucedió en nuestro pasado, ya que los relatos se van transformando y degenerando con el tiempo, y no siempre podemos encontrar restos de las civilizaciones que estuvieron antes que nosotros. Es por eso que muchos consideran a la escritura como el punto de separación entre historia y prehistoria, ya que sin ella la historia no podría ser relatada y por lo tanto no seria historia.
De todas formas esta separación no esta del todo resuelta, debido a que si usamos esta separación estaríamos desacreditando la definición de Historia que da Marc Bloch (“el acontecer humano en el tiempo”), pero ese es un tema que desarrollare mas adelante.
Ahora, si bien la escritura es muy importante para la historia también, a través de ella queda excluida de la historia la mayor parte de la humanidad, y no tanto porque no pudieran acceder personalmente a la escritura o a la lectura (ya que como veremos más adelante, el analfabetismo fue muy común en la civilizaciones pasadas, y no solo entre los pobre, sino que incluso gran parte de la nobleza quedaba excluida de ellas) sino que más que nada porque, al estar restringido el uso de la escritura para la mayoría, sino principalmente porque los reflejados en el discurso histórico siempre han sido muy poco, dejando a grupos enteros totalmente marginados, sobre todo las clases bajas, las mujeres y los discrepantes incapaces de acceder al registro escrito. Es por eso que actualmente algunos historiadores tratan de ponerse en su lugar para reconstruir lo que podríamos llamar “la visión de los vencidos”, formando lo que se llama “la historia desde abajo”.
Lo mismo sucede con un gran número de pueblos y culturas (las llamadas “primitivas”) quienes no tienen historia o, mejor dicho, no poseen historia escrita, puesto que, según yo creo, el solo hecho de que existan ya produce un cambio en la realidad del tiempo, y es más, si ellos nosotros hoy no estaríamos aquí. ¿Verdad?.





Hablemos de Historia…
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