Hoy paseaba por los archivos de mi maquina donde tengo guardadas cientos de anécdotas e historias interesante que he leído alguna vez en algún otro blog, y entre ellas encontré la entrada perfecta para revivir una vieja sección de este blog que había quedado algo abandonado desde hace tiempo, estoy hablando de la categoría “Fotos con Historia” (aquí algunas recomendaciones que hice hace tiempo), y la foto en cuestión es la siguiente:
¿Qué es lo que cuelga de los cables de la línea del recorrido eléctrico? Pues nada menos que Santa Claus haciendo un aterrizaje de emergencia… Bueno, es cierto, todos conocemos las realidades de este mito (incluso yo he hablado de él en dos ocasiones: Aquí, y aquí), pero en teoría seria el mismo San Nicolás el que cuelga de los cables
.
¿Qué fue lo que sucedió? Pues, para conocer la historia debemos viajar un poco al pasado. Corría el año 1949. Se acercaba la navidad y a la alcaldía de Fort Lauderdale no tuvo mejor idea para subir su reputación que elevar la imaginación y felicidad de los niños del lugar. El plan era presentarles a un Santa Claus caído del cielo… y literalmente, ya que hasta se había contratado a un paracaidista profesional para que saltara, probablemente de alguna avioneta, y sorprendiera a los niños al descender desde el mismísimo cielo.
Pero, en estos asuntos la suerte lo es todo, y la alcaldía de Fort Lauderdale no corrió con toda la que necesitaba para el trámite. Robert Niles, quien era un paracaidista profesinal y el encargado de caer en el campo deportivo local, lleno de niños, y comenzar a repartir regalos, calculo mal el salto (o tal vez no lo ayudo el viento), y, desafortunadamente, quedaría enredado en una serie doble de líneas de electricidad.
Hasta aquí, si bien la cosa no iba positivamente, era salvable. Hasta Santa podía tener un error de cálculo y quedar enredado en los cables. Pero la cosa no mejoro, sino todo lo contrario: Al ser rescatado por los bomberos, Niles, perdería su barba y peluca. Ante tal espectáculo, los niños quedarían horrorizados ante el desplome de su ídolo e irrumpirían en el más puro llanto.
Ya no quedaba nada que hacer, el hecho sería llamado por la prensa como “El Fiasco de Navidad” y resultando en un duro golpe a la reputación de Joe N. Morris, hasta entonces alcalde de Fort Lauderdale.
Fuente: Anfrix.com
Pd) lo subrayado a sido agregado con posterioridad a la entrada original, un descuido que he descubierto gracias al comentario de profedegriego. Un Saludo






Fotos Con Historia: “El Fiasco de Navidad”…
Hoy paseaba por los archivos de mi maquina donde tengo guardadas cientos de anécdotas e historias interesante que he leído alguna vez en algún otro blog, y entre ellas encontré la entrada perfecta para revivir una vieja sección de este blog que había q…
¡¡Pobres niños!!, bueno y ¡¡pobre pseudo-Santa Claus!! Pero es que me imagino las caritas de los pobres, mirando con asombro lo que estaba pasando… ay! todo un fiasco, ciertamente.
Un saludo!!
Tienes razón C.G. el pseudo-Santa Claus no le debe de haber pasado bien colgado de los cables, pero no me imagino lo que deben de haber sentido los pobres niños que observaban la situación. No podría expresarse mejor: “Todo un fiasco”.
Un Saludo.
Uriel
Bueno, no seais tan duros, ya sabeis que la intención es lo que cuenta.
Sien vez de Santa hubiesen ido los Reyes Magos no habría pasado eso.
Un saludo.
Tienes razón Miguel Ángel, la intención es lo que cuenta, pero por más buena intención que tuviesen las cosas acabaron saliéndole mal a la Alcaldía de Fort Lauderdale. Y si… debieron haber esperado hasta reyes, jeje. La cosa hubiese tenido otro final.
Un Saludo.
Uriel
Es que para estas cosas, Uriel, hay que contar con auténticos profesionales del tema aéreo; que se lo digan a los italianos que para esto del reparto de caramelos, chucherías y obsequios varios la noche víspera de la Epifanía (del 5 al 6 de enero) tienen contratada en exclusiva a la bruja Befana, que como experta piloto de escoba recorre las casas premiando a los niños buenos y dejándoles carbón a los que han sido malos. Su origen parece remontar a las festividades en honor del dios Jano, a quien se le dedicaba el primer mes del año (“Ianuarius” deriva de “Ianus”, Jano) y, como costumbre, se intercambiaban regalos el día primero de su mes, y a la diosa Strenia, de cuyo bosque consagrado le fueron regaladas unas ramas de frutal a Rómulo, primer rey de Roma, el día que comenzaba el año.
Estupenda entrada que nos has relatado magistralmente.
Mil saludos.
Lo peor es que se suponía que Robert Niles lo era. Por cierto, he notado gracias a ti que no lo había escrito en la entrada, error mío, jeje.
jeje.
Bonita historia la nos cuentas luego. Suena a que Befana no es de esas brujas malas come niños que nos vende las películas.
Un Saludo, y gracias por el halago.
Uriel
Ohhh que susto se llevaría el pobre Santa viéndose colgado de los cables con riesgo de electrocutarse. Pero lo peor de todo los niños que chasco jajaja, me río pero pobress que desilusión se llevaron.
Un besote
Ya lo creo. Debe de haber estado muy asustado el pobre, pero todo salió bien gracias a los bomberos. Tienes razón jolie, menuda desilusión se llevaron. Sucede que cuando es otro la victima a uno suele causarle gracia estas cuestiones.
Saludos.
Uriel