Tal y como le había prometido a la profe en otro comentario, aquí va la entrada destinada a aclarar las diferencias entre Giacomo Casanova y Don Juan.
Giacomo Casanova y Don Juan ¿Son el mismo estereotipo? Pues no, según muchos estudiosos del tema, los dos personajes, ambos famosos por sus conquistas amorosas, distan mucho de ser parecidos. Es más, son tratados incluso como modelos contradictorios.
Verán, la cosas es así. Cuando hablamos de Casanova, nos referimos a un “libertino que respetaba profundamente a las mujeres”, tal como lo describe Félix de Azúa, estudioso de la vida del burgués veneciano. Por su parte, Don Juan es un conquistador, con todo sentido de la palabra, las mujeres son presas para él, presas que debe conquistar.
Así los enfrenta Azúa, y nos dice que: “Allí donde el aristócrata sevillano [Don Juan], infectado por la teología, se muestra vengativo, psicópata, misógino y engañador, en ese mismo lugar luce el burgués veneciano [Giacomo Casanova] cómplice de las mujeres, su secuaz y su salvador en más de una ocasión”.
Por su parte, la escritora Lourdes Ventura, autora de ensayos como “La tiranía de la belleza” o “La mujer placer”, sostiene que: “Casanova busca mujeres con las que pueda compartir sus expansiones eróticas. Don Juan parte del rechazo inicial, considera que no son iguales en el ámbito amoroso y está convencido de que sólo se las puede conquistar mediante un acto de poder”.
Félix de Azúa profundiza aún más y nos dice: “Para Don Juan, la conquista es un reto y sus conquistas, una vez logradas, dejan de interesarle. Para Casanova la seducción es un teatro, un baile de idas y venidas en el que hay dos contendientes. Don Juan es un acomplejado que necesita demostrar al mundo que puede humillar a una mujer mediante su conquista y abandono; Casanova un hedonista que comparte sus juegos de placer”.
Y finalmente llega aún más lejos cuando se pregunta si realmente “¿Sedujo Casanova a las mujeres?” o si bien fue al contrario, y el burgués veneciano era quien se dejaba seducir, aceptando de buen grado las ocasiones que se le presentaban y, eso sí, “adivinando muchas más de las que un ciudadano vulgar es capaz de intuir… o aceptar”.
Espero haber podido expresarme bien, haber dejado en claro que, Casanova y Don Juan, no son lo mismo.
Fuentes de toda la saga:
Wikipedia: Articulo de Casanova
Blog Algun Día, En Alguna Parte
Blog El Conventillo de la Museologa
Pd) Gracias al aporte de Dlt note que se me habia escapado un dato, les dejo su comentario para que lo tenga:
“A la diferencia entre el conquistador acomplejado y el libertino, aventurero y estafador hay que unir otra diferencia fundamental. La de su realidad: Casanova, sabemos lo que fue, porque nos lo cuenta la historia; don Juan imaginamos lo que hizo y cómo lo hizo gracias a la literatura.”
Gracias Dlt!!!







Casanova era un libertino y un mujeriego, pero no un inmaduro ni un inseguro ni un hombre que dudaba de su inclinación sexual como don Juan y que tenía que reforzar continuamente su identidad con nuevas conquistas, es decir, convencerse a sí mismo de que era “muy macho”.
Un saludo.
Cierto, lo has casado bien; e incluso lo has planteado de una gran manera. Supongo que si no se entiende mi planteo, podrán entender el tuyo, jeje.
Muchas Gracias por comentar.
Un Saludo.
Uriel
¡¡Ha quedado perfectamente claro!! Nunca me había planteado la cuestión, pero ahora lo he entendido a la perfección.
Un abrazo!
Que bueno que se haya entendido, C.G. Me alegra que haya quedado claro, era justamente lo que deseaba.
Un Abrazo.
Uriel
Todo muy claro, yo tampoco había hecho la diferencia, ahora lo sé, con lo cual cuando l
vaya a decir que una persona es un casanova o un don juan, sabré darle bien el nombre.
Un saludo y feliz sábado
A la diferencia entre el conquistador acomplejado y el libertino, aventurero y estafador hay que unir otra diferencia fundamental. La de su realidad: Casanova, sabemos lo que fue, porque nos lo cuenta la historia; don Juan imaginamos lo que hizo y cómo lo hizo gracias a la literatura.
Un saludo cordial.
Que bueno, que otra más persona lo haya entendido bien. Me alegra saber que he podido expresarme correctamente para que todos lo entendieran. Es bueno saber bien de que se esta hablando y que se esta usado los términos correctos, y ahora ya puedes distinguir estos dos.
Un Saludo, y que tenga un feliz domingo.
Uriel
Gracias Dlt. Conocía el dato, pero se me ha pasado mencionarlo en la entrada!!! Ahora lo agregare. Gracias por el dato, y por haber comentado.
Un Saludo cordial.
Uriel
Pues sí, Uriel, bien dicho y bien explicado: “suum cuique tribuere”, dar a cada uno lo suyo. Caer lo que se dice caer, a mí siempre me ha caído más simpático Casanova, pero llegadas las “Kalendas” de noviembre, no me resisto a volver a ver, año tras año, el “Don Juan Tenorio” representado, cuya lectura tanto me gustó en tiempos universitarios.
Mil biquiños, amigo.
Es cierto, Casanova tiene esa particularidad de caer bien al resto, ya lo hacia bastante seguido en su época
. Pero también tienes razón al decir que el “Don Juan Tenorio” también tiene lo suyo, es una bonita lectura, así como su representación, no debes culparte por caer recurrentemente bajo el encanto de leerlo o verlo. De eso hay que culpar a José Zorrilla, jeje.
Gracias por pasar.
Un Saludo.
Uriel
Estimado Uriel, me ha quedado claro lo de las diferencias, la verdad nunca pensé que las tuvieran, pero ahora ya lo sé gracias a ti. Mis mejores deseos para ti y tu familia estos días navideños.
Un abrazo y besos
Siempre se aprende algo nuevo, querida Jolie. Esta vez me toco enseñarte a mi, pero la próxima seguramente serás tu la que me enseñe algo.
Muchas Gracias. También te deseo lo mejor para ti y tu familia.
Un Abrazo.
Uriel