Entradas con la etiqueta ‘Ejecuciones’
Publicada originalmente el: 11 Febrero 2010 20:57 pm
La historia de hoy es verdaderamente curiosa y habla sobre otro de los objetos utilizados para la pena de muerte. Sin embargo a pesar del titulo no trata de la condena de ningún monarca a muerte ni nada parecido. Ya hemos hablado en este blog de la guillotina y su historia, hoy nos toca la silla eléctrica. Para los que no lo sepan fue inventada por Harold P. Brown, un empleado de Thomas Edison, contratado para investigar el tema de la electrocución para el desarrollo de la silla eléctrica. Ya que Brown trabajó para Edison, y Edison promovió el trabajo de Brown, el invento de la silla eléctrica a menudo se adjudica, erróneamente, al propio Edison.

- Menelik II
Pero la historia de hoy no habla específicamente de la historia de la silla eléctrica, sino de un hecho curioso que tiene que ver con ella. El caso es que cuando Menelik II, Emperador de Abisinia (hoy Etiopía) se enteró de este adelanto, encargó a los Estados Unidos tres de estas sillas eléctricas. Todo parecía en orden, pero hubo único problema, al llegar el envío, el emperador descubrió que le faltaba una pequeña cosa para que las sillas funcionaran y que el no poseía: como hoy todos sabemos las sillas eléctricas necesitaban de electricidad para funcionar (Abisinia todavía no contaba con este adelanto).
Sin embargo, como el emperador era muy inspirado, una vez superado el enfado con sus asesores, pronto le encontró la solución al problema, al menos en uno de los tres casos: Uso una de las sillas como su propio trono imperial.
Todo un encendido el emperador ¿No lo creen?
Si quieren saber un poco más sobre el emperador Mekele II aquí tienen el linck de la Wikipedia. Y también el de la silla electrica, por si lo prefieren.

Como ya conte varios meses atrás, la guilltina (entrada del blog sobre el tema) debe su nombre al cirujano francés Joshep Guillotin, un diputado de la Asamblea Nacional que la recomendo para utilizarlo en las ejecuciones, por ser el método más “humanitario” de matar (que extraña ironia, no creen). Así, la guillotina reemplazo, durante la revolución francesa, al resto de los métodos tradicionales utilizados para asesinar a los opositores y a los criminales (decapitación con espada, ahorcamiento, desmembramiento, etc).
Como ya mencionamos también en aquella entrada, Guillotin no fue el inventor de este artefacto, sino que simplemente fue quien lo puso de moda; sin embargo se le reconoció el “privilegio” (por así decirlo) de que llevara su nombre, gracias a que él adaptó y perfecionó otros artilugios parecidos que ya se utilizaban para entonces. Tras la Revolución Francesa (entrada del blog sobre el tema) su popularidad crecio enormemente, y la guillotina se extendió por toda Europa. Pero todo esto ya lo explique en la entrada que les menciono.
Lo que no les dije aquella vez (porque aun no lo sabía) es que la cofirmación de la guillotina como el método más humanitario se debe al libro “La Muerte Por Decapitación”, publicado por el fisiólogo francés Paul Loye. Este señor, después de realizar varios estudios de cuerpos guillotinados y muchas pruebas con animales inocentes, llegó a la conclusión de que la guillotina era la pena de muerte más humanitaria y que la pérdida de la completa conciencia, y la muerte del cerebro, se producía inmediatamente después de la decapitación.
Su estudió consistió más o menos en lo siguiente:
- 1. Luego de diversas entrevistas con diferente verdugos, confirmó que de cada 10 sujetos, apenas uno iba más o menos íntegro al suplicio. Mientras que el resto se encontraba ya medio muertos cuando subían al cadalso. Los reo parecían más bien, según los dichos de los propios verdugos, una masa inerte y carente de fuerzas. Esto avalaría la teoría acerca de que el verdadero dolor, los condenados a muerte, no lo sienten al ser guillotinados, sino en los momentos previos la muerte. Se trataría más de un dolor moral que uno fisico, nada más que eso.
- 2. Para echar por tierra las teorías que circulaban sobre la posible “vida” durante segundos, o minutos, de la cabeza una vez cortada, como un miembro cuando se amputa que se sigue “sintiendo”, pidió a varios condenados a la guillotina que guiñasen un ojo tras ser guillotinados… evidentemente nadie lo hizo.
Para saber más: Escalofrío – Muerte por decapitación
Entrada del Blog sobre la Guillotina
Fuente: Blog Historias de la Historia
Recordaran ustedes que hace algún tiempo les hablaba del origen del famoso dicho “Ha Cantado la Gallina”, en la que intervenía un joven que, después de ser condenado a muerte y ahorcado, revivió vaya uno a saber porque motivo. Pues, mientras paseaba por algunos blog que me gusta visitar, me encontré con una historia muy curiosa y bastante parecida. La historia de hoy (sacada de Curistoria) también tiene que ver con un condenado a muerte que salió vivo, pero no se trata del mismo, ni tampoco dio origen a algún otro dicho. Sin embargo es una historia muy interesante.
Corría el año 1802 cuando un soldado fue condenado a la horca por robo y homicidio (vaya soldado, si así nos defienden). En la plaza Mayor de Valladolid, todo se dispuso para el ahorcamiento, tal como lo había dictaminado el juez. Y, efectivamente, se ahorco a aquel soldado, cuyo nombre era Mariano Coronado. Una vez ahorcado, y creyendo que ya estaba muerto y su alma había ascendido al cielo o descendido al infierno, se bajo el cuerpo de la horca y se entrego el “cadáver” a Las Hermanas de la Caridad, quienes estaban a punto de meterlo en el féretro destinado a aquel pobre diablo, cuando este movió milagrosamente una de sus manos.
Poco a poco, el supuestamente “muerto” Mariano Coronado, volvió a la vida lentamente; y fue entonces cuando se planteo el gran problema: ¿Lo reahorcamos? ¿O lo dejamos que siga con su vida? Después de una muy sesuda reflexión, todos los presentes llegaron a la conclusión de que ellos habían cumplido con la justicia. El reo había sido condenado a la horca y, efectivamente, había sido ahorcado, por lo que su deuda con la justicia había sido satisfecha. Ahora, que saliera vivo de dicha situación no era algo que corriera por su cuenta. Así, sorprendentemente, nuestro amigo Mariano, salio libre e “ileso” (al fin de cuentas no le habían hecho ningún daño) de aquel complicado dilema.
Pero la historia no acaba aquí, puesto que después de lo sucedido se proceso al verdugo, por considerarlo culpable de que el reo siguiera vivo (en todo sentido de la palabra). Afortunadamente para el verdugo, el juez decidió que él había hecho bien su trabajo y que la culpa del “desafortunado” (depende de donde se lo mire) hecho residía en haberlo bajado demasiado pronto de la soga.
En conclusión, Mariano Coronado había sido condenado a la horca y fue ahorcado, por lo que su deuda con la justicia estaba saldada. Ahora, si salio vivo o muerto de la horca, no era interés de nadie (excepto de Mariano, claro).

La historia de hoy es verdaderamente curiosa y habla sobre otro de los objetos utilizados para la pena de muerte. Sin embargo a pesar del titulo no trata de la condena de ningún monarca a muerte ni nada parecido. Ya hemos hablado en este blog de la guillotina y su historia, hoy nos toca la silla eléctrica. Para los que no lo sepan fue inventada por Harold P. Brown, un empleado de Thomas Edison, contratado para investigar el tema de la electrocución para el desarrollo de la silla eléctrica. Ya que Brown trabajó para Edison, y Edison promovió el trabajo de Brown, el invento de la silla eléctrica a menudo se adjudica, erróneamente, al propio Edison.

Menelik II
Pero la historia de hoy no habla específicamente de la historia de la silla eléctrica, sino de un hecho curioso que tiene que ver con ella. El caso es que cuando Menelik II, Emperador de Abisinia (hoy Etiopía) se enteró de este adelanto, encargó a los Estados Unidos tres de estas sillas eléctricas. Todo parecía en orden, pero hubo único problema, al llegar el envío, el emperador descubrió que le faltaba una pequeña cosa para que las sillas funcionaran y que el no poseía: como hoy todos sabemos las sillas eléctricas necesitaban de electricidad para funcionar (Abisinia todavía no contaba con este adelanto).
Sin embargo, como el emperador era muy inspirado, una vez superado el enfado con sus asesores, pronto le encontró la solución al problema, al menos en uno de los tres casos: Uso una de las sillas como su propio trono imperial.
Todo un encendido el emperador ¿No lo creen?
Si quieren saber un poco más sobre el emperador Mekele II aquí tienen el linck de la Wikipedia. Y también el de la silla electrica, por si lo prefieren.


Réplicas históricas (escala 1:6) de los dos modelos principales de guillotinas francesas: modelo 1792 y a la derecha modelo 1872.
Como ya les conté, la guillotina tuvo su auge durante la Revolución Francesa, donde fue utilizada para castigar a todos aquellos que estaba en contra del régimen del terror de los Jacobinos. Sin embargo no fue allí donde nació. Verán, máquinas parecidas a la guillotina, una de las más famosas herramientas de ejecución, ya se habían utilizado en Bohemia durante el
Guillotina de Alemania (reconstrucción) Museo de Bruchsal.
siglo XIII, Alemania (llamada Fallbeil), Escocia (la Maiden de Edinburgo), Inglaterra (el gibbet de Halifax) y los Estados Pontificios desde el siglo XV. En Italia se la conocía con el nombre mannaia, según la descripción publicada en 1732 en Viajes a España e Italia, del padre jesuita Jean-Baptiste Labat, y en el Voyageur français, del abate Joseph Delaporte, publicado en 1777.
Sin embargo durante la Revolución obtuvo el nombre con el que se la conoce actualmente a raíz de Joseph-Ignace Guillotin. Guillotin, como supondrán, no fue el creador de esta máquina, tan sólo era un médico diputado de los Estados Generales que propuso este nuevo método en asambleas para evitar sufrimiento inútil a los condenados, pero no fue escuchado. Insistió y pidió al secretario de la

La guillotina escocesa Maiden Museo de Escocia, Edimburgo.
Academia de Cirugía, el Doctor Antoine Louis, que diseñara una máquina basada en las ya existentes en otros países europeos. La fabricación fue encargada al factor de clavicordios alemán Tobias Schmidt, asesorado por su amigo el verdugo de París Charles-Henri Sanson. En abril de 1792, fue ensayada primero con ovejas y luego con cadáveres en el hospital de Bicêtre, en París. Antoine Louis modificó la cuchilla horizontal por otra con forma oblicua, de mayor efectividad en el corte.

La guillotina utilizada en Luxemburgo hasta 1821 (Museo de historia de la ciudad de Luxemburgo).
La Asamblea Nacional finalmente adoptó el uso de la guillotina a fin de que la pena de muerte fuera igual para todos, sin distinción de rangos ni clase social. En efecto, hasta entonces sólo los miembros de la aristocracia tenían el privilegio de ser ajusticiados sin agonía: eran decapitados con una espada o un hacha.
Para los que no lo sepan, esta máquina consiste en una cuchilla de acero con un plomo en su parte superior, de unos 60Kg, que baja a gran velocidad por unas guías hasta realizar un corte rápido que secciona la cabeza. Según ciertos informes algunas veces la cabeza podía seguir consciente durante 30s, ya separada del cuerpo.
Finalmente la primera víctima de este atroz sistema fue Pelletier, en 1792, y la última fue Hamida Djandoubi, en 1977. Finalmente este método fue abolido en 1981
Para más información les dejos estos enlaces:
- La Guillotina en la Wikipedia
- Historia y datos de la guillotina
- Historia y fotos de la guillotina (en inglés)





