Entradas con la etiqueta ‘España’

Publicada el: 9 Junio 2010 23:10 pm


La anécdota de hoy también salió del libro de historiador Carlos Fisas Historias de la Historia; y es muy divertida, aunque vuelvo aclarar (tal como lo hace el autor en su libro) que no se que tan cierta será.

Francisco Pi y Margall

El protagonista de la historia de hoy, es seguramente muy conocido por nuestros amigos españoles, y su nombre es Francisco Pi y Margall (Francesc Pi i Margall en catalán). Para aquellos que no lo conocen les diré que Francisco fue un político, filósofo, jurista y escritor español, que asumió la presidencia del Poder Ejecutivo de la Primera República Española entre el 11 de junio y el 18 de julio de 1873. Era partidario de un modelo federalista para la Primera República y supo conjugar las influencias de Proudhon para llevar a cabo la política del Estado. Se le considera, además, como uno de los intelectuales representativos del pensamiento más avanzado de la segunda mitad del siglo XIX.

A los 40 años tuvo que exiliarse de España por conspirar contra la monarquía, al regresar se convirtió, primero en Diputado y luego en ministro de la Primera República Española; para más adelante convertirse en presidente. Sin embargo, la anécdota de hoy tiene que ver con el periodo en el que el fue ministro de Gobernación.

Resulta que durante aquel periodo, Francisco recibió una comunicación del gobernador de una provincia en la que se decía:

“Tengo el honor de poner en conocimiento de Vuecencia, que hayer hubo un motín contra el recaudador de contribuciones, pero oy ya están calmados los ánimos”

La contestación de Francisco al emisor de esta carta con tan grandes horrores de ortografía no tiene desperdicio:

“Me permito advertir a Vuecencia que está ignorante en cuanto a la antigüedad de la hache. La h no es de ayer, es de hoy”.

Todo un dado para contestar correctamente ¿No?

Fuentes: Libro “Historias de la Historia” de Carlos Fisas
Wikipedia: Artículo de Francisco Pi y Margall

Popularity: 4% [?]

Seguramente todos recordaran la anécdota de Santiago Ramón y Cajal y de su muletilla, sobre todo porque hace poco he vuelto a editarla y re subirla (por si no es así les dejo el link aquí).

Sin embargo antes de contarle la nueva anécdota que he traído para hoy y de la cual también es protagonista quisiera volver a refrescarle la memoria sobre quien era Santiago.

Santiago Ramón y Cajal (1 de mayo de 1852 – 17 de octubre de 1934) fue un médico español, especializado en histología y anátomo-patología microscópica. Obtuvo el premio Nobel de Medicina en 1906 por descubrir los mecanismos que gobiernan la morfología y los procesos conectivos de las células nerviosas, una nueva y revolucionaria teoría que empezó a ser llamada la «doctrina de la neurona», basada en que el tejido cerebral está compuesto por células individuales.

Y justamente este premio nobel que recibió, en conjunto con el médico italiano Camillo Golgi, cuyo método de tinción aplicó Cajal durante años, es el centro de la anécdota de hoy.

Resulto ser que cerca de la medianoche del 6 de Octubre de 1906, Santiago debió despertarse para atender al hombre que golpeaba la puerta de su casa. Aquel hombre le traía un telegrama directamente de Suecia. Por dicho medio se le comunicaba al catedrático que había sido condecorado con uno de los máximos honores a los que puede aspirar un científico: Había recibido el Premio Nobel de Medicina ex aequo con Camilo Golgi.

Lejos de reaccionar eufóricamente y lleno de alegría como todos podrían esperar de alguien que ha recibido un Premio Nobel, Santiago solo comento:

“Esto es una broma de los estudiante”

Luego volvió a acostarse en su cama y… siguió durmiendo!!! No fue sino hasta la mañana siguiente que verdaderamente se convenció de que lo que decía el telegrama era absolutamente cierto… Una vez que hubo leído el diario!!!.

Fuente: Revista Historia y Vida

Popularity: 5% [?]

Publicada originalmente el: 06 Junio 2010

Estaba hoy por la mañana leyendo un libro del historiador barcelonés Carlos Fisas, Historias de la Historia, un libro muy bonito que encontré por casualidad en la biblioteca de mi casa, y allí me encontré con una estupenda historia que creí merecedora de una entrada y aquí se las dejo (por cierto, como bien aclara Fisas, hay que ir con cierto cuidado y no fiarse completamente de la veracidad de la anécdota).

Don Santiago en su laboratorio.

Hablaremos en la anécdota de hoy del gran histólogo don Santiago Ramón y Cajal (1852 – 1934). Como muchos saben, don Santiago fue un médico español, especializado en histología y anátomo-patología microscópica. Obtuvo el premio Nobel de Medicina en 1906 por descubrir los mecanismos que gobiernan la morfología y los procesos conectivos de las células nerviosas, una nueva y revolucionaria teoría que empezó a ser llamada la «doctrina de la neurona», basada en que el tejido cerebral está compuesto por células individuales. Se trata además de la cabeza de la llamada “Generación del 80″ o “Generación de Sabios”.

Pero lo que contaremos hoy tiene que ver con su época de maestro. No sé si todos lo sabrán pero don Santiago no se distinguía por precisamente por una oratoria fácil, le contaba expresarse, y sus lecciones eran algo aburridas y pesadas, por lo que la mayoría procuraba (o al menos intentaba) eludirlas.

Vista lateral del Busto de Ramón y Cajal en el hospital  madrileño  homónimo (E. Carretero, 1977)Vista lateral del Busto de Ramón y Cajal en el hospital madrileño homónimo (E. Carretero, 1977)

Un día, sin embargo, don Santiago vio que su clase estaba repleta de estudiantes. Faltaba mucho para los exámenes y, por más que lo intentaba, podía atribuir esa inesperada aglomeración de estudiantes a ninguna causa visible. La situación se repitió día tras día, y finalmente don Santiago desistió ante su curiosidad y le pregunto a su sobrino (quien también asistía a las clases) si podía explicarle la causa del misterio.

Este le contesto que don Santiago tenía la costumbre de repetir la muletilla <<completamente>> sin venir a ton ni son (o en otras palabras, que usaba la palabrilla sin que viniera al caso o tuviera que algo que ver con lo comentado ver) y que los amigos jugaban a pares o impares, es decir que si durante su clase repetía la muletilla un número impar o par de veces.

Con el misterio aclarado, don Santiago se presentó al día siguiente, como hacia todos los días, ante la clase, que nuevamente estaba repleta, y dio la lección muy lentamente procurando que no se le escapara la muletilla en ningún momento.

Al dar la hora entró el bedel con la consabida frase:

-Es la hora, señor catedrático

Y entonces Ramón y Cajal terminó diciendo:

-Completamente, completamente, completamente; hoy ganan impares

Fuente: Libro “Historias de la Historia” de Carlos Fisas

Wikipedia: Artículo de Santiago Ramón y Cajal

Popularity: 12% [?]

Para la entrado de hoy le he sacado el polvo a una vieja categoría que, por diversos motivos, había quedado olvidada. Estoy hablando de “Foto con Historia”, y la “Foto con Historia” de hoy tiene una historia muy curiosa, sobre todo porque no es exactamente del todo una “Foto”. Va… Si es una foto, pero no una foto del todo real. Supongo que no habrán entendido demasiado lo que quise decir pero ya lo entenderán cuando les cuente la historia de esta “foto”: Leer el resto de esta entrada »
Hablaremos hoy de un antiguo dicho que, creo yo, es bien conocido por todos. Para ello debemos remontarnos al año 150 a.C. Por aquel entonces Viriato era el líder de las tribus que habitaban lo que hoy es conocido como Extremadura, parte de Portugal, Zamora. Estas tribus se encontraban por aquel entonces resistiendo el avance del Imperio Romano. A Viriato se le conoce como un jefe lusitano, por lo que es tan famoso y reconocido a un lado como a otro de la frontera entre España y Portugal. Su muerte daría lugar a un dicho muy común: “Roma o paga traidores”. Hablemos entonces de cómo colaboro en la creación de este dicho. Leer el resto de esta entrada »

La anécdota de hoy también salió del libro de historiador Carlos Fisas Historias de la Historia; y es muy divertida, aunque vuelvo aclarar (tal como lo hace el autor en su libro) que no se que tan cierta será.

Francisco Pi y Margall

El protagonista de la historia de hoy, es seguramente muy conocido por nuestros amigos españoles, y su nombre es Francisco Pi y Margall (Francesc Pi i Margall en catalán). Para aquellos que no lo conocen les diré que Francisco fue un político, filósofo, jurista y escritor español, que asumió la presidencia del Poder Ejecutivo de la Primera República Española entre el 11 de junio y el 18 de julio de 1873. Era partidario de un modelo federalista para la Primera República y supo conjugar las influencias de Proudhon para llevar a cabo la política del Estado. Se le considera, además, como uno de los intelectuales representativos del pensamiento más avanzado de la segunda mitad del siglo XIX.

A los 40 años tuvo que exiliarse de España por conspirar contra la monarquía, al regresar se convirtió, primero en Diputado y luego en ministro de la Primera República Española; para más adelante convertirse en presidente. Sin embargo, la anécdota de hoy tiene que ver con el periodo en el que el fue ministro de Gobernación.

Resulta que durante aquel periodo, Francisco recibió una comunicación del gobernador de una provincia en la que se decía:

“Tengo el honor de poner en conocimiento de Vuecencia, que hayer hubo un motín contra el recaudador de contribuciones, pero oy ya están calmados los ánimos”

La contestación de Francisco al emisor de esta carta con tan grandes horrores de ortografía no tiene desperdicio:

“Me permito advertir a Vuecencia que está ignorante en cuanto a la antigüedad de la hache. La h no es de ayer, es de hoy”.

Todo un dado para contestar correctamente ¿No?

Fuentes: Libro “Historias de la Historia” de Carlos Fisas
Wikipedia: Artículo de Francisco Pi y Margall

Popularity: 12% [?]

Estaba hoy por la mañana leyendo un libro del historiador barcelonés Carlos Fisas, Historias de la Historia, un libro muy bonito que encontré por casualidad en la biblioteca de mi casa, y allí me encontré con una estupenda historia que creí merecedora de una entrada y aquí se las dejo (por cierto, como bien aclara Fisas, hay que ir con cierto cuidado y no fiarse completamente de la veracidad de la anécdota).

Don Santiago en su laboratorio.

Don Santiago en su laboratorio.

Hablaremos en la anécdota de hoy del gran histólogo don Santiago Ramón y Cajal (1852 – 1934). Como muchos saben, don Santiago fue un médico español, especializado en histología y anátomo-patología microscópica. Obtuvo el premio Nobel de Medicina en 1906 por descubrir los mecanismos que gobiernan la morfología y los procesos conectivos de las células nerviosas, una nueva y revolucionaria teoría que empezó a ser llamada la «doctrina de la neurona», basada en que el tejido cerebral está compuesto por células individuales. Se trata además de la cabeza de la llamada “Generación del 80″ o “Generación de Sabios”.

Pero lo que contaremos hoy tiene que ver con su época de maestro. No sé si todos lo sabrán pero don Santiago no se distinguía por precisamente por una oratoria fácil, le contaba expresarse, y sus lecciones eran algo aburridas y pesadas, por lo que la mayoría procuraba (o al menos intentaba) eludirlas.

Vista lateral del Busto de Ramón y Cajal en el hospital  madrileño  homónimo (E. Carretero, 1977)

Vista lateral del Busto de Ramón y Cajal en el hospital madrileño homónimo (E. Carretero, 1977)

Un día, sin embargo, don Santiago vio que su clase estaba repleta de estudiantes. Faltaba mucho para los exámenes y, por más que lo intentaba, podía atribuir esa inesperada aglomeración de estudiantes a ninguna causa visible. La situación se repitió día tras día, y finalmente don Santiago desistió ante su curiosidad y le pregunto a su sobrino (quien también asistía a las clases) si podía explicarle la causa del misterio.

Este le contesto que don Santiago tenía la costumbre de repetir la muletilla <<completamente>> sin venir a ton ni son (o en otras palabras, que usaba la palabrilla sin que viniera al caso o tuviera que algo que ver con lo comentado ver) y que los amigos jugaban a pares o impares, es decir que si durante su clase repetía la muletilla un número impar o par de veces.

Con el misterio aclarado, don Santiago se presentó al día siguiente, como hacia todos los días, ante la clase, que nuevamente estaba repleta, y dio la lección muy lentamente procurando que no se le escapara la muletilla en ningún momento.

Al dar la hora entró el bedel con la consabida frase:

-Es la hora, señor catedrático

Y entonces Ramón y Cajal terminó diciendo:

-Completamente, completamente, completamente; hoy ganan impares

Fuente: Libro “Historias de la Historia” de Carlos Fisas

Wikipedia: Artículo de Santiago Ramón y Cajal

Popularity: 12% [?]

El Nuevo Gobierno

Ayer pasamos por el día clave del proceso, pero la cosa aun no terminaba. Faltaba el juramento, y en esta parte el cabildo intento una última y desesperada trampa. El acta decía:

“[…] No reconocer otro soberano que el Señor Fernando VII y sus legítimos sucesores, según el orden establecido por las leyes, y estar subordinado al gobierno que legítimamente represente.”

Conociendo los objetivos finales de los independentistas, el Cabildo pretendía subordinar el nuevo gobierno a cualquier engendro que en España se proclamase representante de rey que había traicionado a su pueblo en Bayona. Pero si algo sobraba en la junta eran abogados perspicaces (había cuatro: Belgrano, Castelli, Moreno y Paso) que advirtieron la maniobra y cambiaron la fórmula por la siguiente:

“[...] desempeñar legalmente el cargo, conservar íntegra esta parte de América a nuestro Augusto soberano el Señor Don Fernando VII y sus legítimos sucesores y guardar puntualmente las leyes del reino.”

Baltasar Hidalgo de Cisneros

El texto dejaba en claro que la Junta asumía la representación directa del rey, ignorando explícitamente a todo intermediario. Una actitud importante de destacar, que habla de un armado estratégico que consistía en la opción por el mal menor, para ir ganando tiempo en una coyuntura muy desfavorable y una relación de fuerzas con el enemigo notablemente desigual.

Retrato de Santiago de Liniers

Vendrían tiempos muy difíciles. No había español en la Tierra que se creyera lo de la mascara de Fernando VII y la guerra a la revolución era una efectiva amenaza a la vuelta de la esquina. Cisneros, Liniers, Nieto, Abascal, Córdova y De Paula Sanz velaban sus armas para masacrar a los revolucionarios, mientras España se preparaba a enviar refuerzos militares. La corte portuguesa de Río de Janeiro esperaba la oportunidad para escarmentar a sus vecinos “desobedientes” y cortar el mal ejemplo. Inglaterra observaba expectante y prometía no meterse siempre y cuando siguiéramos declarando nuestra fidelidad a Fernando VII. Había que estar locos, sanamente locos, para ponerle el pecho al mundo y comenzar a soñar con una patria nueva y justa para todos.

Había que darse el permiso para la maravillosa utopía, para soñar que en doscientos años -y mucho antes- todo sería distinto. Quizás nadie mejor que Juan Bautista Alberti para hacerle decir a Belgrano (en su obra teatral “La Revolución de Mayo. Crónica dramática”) las siguientes palabras:

BELGRANO.- Nosotros somos eso locos; ¿lo saben ustedes, mis amigos? ¡Somos locos, porque pensamos que hay una justicia eterna que es llamada a gobernar el mundo; somos locos, porque pensamos que todos los hombres nacen iguales y libres, que lo mismo en religión que en política ellos tiene derechos y deberes uniformes a los ojos del Cielo; somos locos, porque pensamos que todos los pueblos son libres y soberanos, que la procede de sus voluntades; somos locos, porque pensamos que el reino de la razón ha de venir algún día; somos locos, porque no queremos creer que los tiranos, y la impostura y la infamia, han de gobernar eternamente sobre la tierra; somos locos porque no queremos creer que nada hay en el mundo de positivo y perpetuo, fuera de las cadenas, los cañones, el plomo y el crimen! Por eso somos locos, sí, y si por eso somos locos, yo me lleno de orgullo de ser loco de ese modo. Yo me ennoblezco con la locura de creer como creo, que un sepulcro está cavado a para nuestros tiranos, que la libertad viene, que el reinado del pueblo ya se acerca, que una grande época va a comenzar.

Cuadro de Belgrano realizado por Francois Casimir Carbonnier

Fuente: Libro “1810” de Felipe Pigna
Enlaces Interesantes:
Página Oficial de Bicentenario
Video de Desfile del Bicentenario en You Tube
Infografias del Historiaador (página de Felipe Pigna)

Popularity: 48% [?]

Llega el Viernes 25

Aquel lluvios 25 de Mayo, aunque el cabildo no estaba tan concurrido ni había tantos paraguas

Aquel lluvioso 25 de Mayo, aunque el cabildo no estaba tan concurrido ni había tantos paraguas

Todo parece indicar que, contradiciendo a la famosa canción que habla del sol del 25 que venia asomando, aquel día de mayo de 1810 amaneció lluvioso y frío, pero eso no hizo efecto en la gente, cuya “sensación térmica” era completamente diferente. Desde muy temprano y durante toda la mañana del 25 de mayo, una gran multitud comenzó a reunirse en la Plaza Mayor (actual Plaza de Mayo) liderados por los milicianos de Domingo French y Antonio Beruti. Se reclamaba la anulación de la resolución del día anterior, la renuncia definitiva del virrey Cisneros y la formación de una Junta de gobierno.

La lluvia aun estaba presente, pero, lejos de muchas creencias habituales, los paraguas no abundaban entre la multitud; si había algunos, pero no tantos como muchos especulan, ya que en aquel lejano Bs. As., dichos artefactos (conocidos en Europa desde el S XVIII) eran bastante caros. Así que los que podían se cubrían con sus capotes, y los que no se las arreglaban como podían.

Poco a poco, entre los militantes de la Legión Infernal comenzaron a infiltrarse partidarios de Cisneros, así que sus dos lideres (French y Beruti) comenzaron a repartir las famosas “escarapelas”, que en realidad solo eran un distintivo para poder identificarse por si se armaba el lio.

Domingo French

Domingo French

El Cabildo se reunió a las nueve y trato en primer lugar la renuncia de Cisneros. Los empecinados seguidores de Cisneros, que aun dominaban la institución intentaron resistir y, a través de Leiva, argumentaron que el cabildo no estaba en condiciones de delegar la autoridad. Incluso intentaron que la finada junta trucha presidia por Cisneros reasumiera sus funciones y que los comandantes se dispusieran a reprimir el descontado desborde popular a sangre y fuego y a fusilar a algunos cabecillas como escarmiento.

Los muchachos patriotas, que estaban reunidos en lo de Azcuénaga (situada en la esquina de las actuales Hipólito Yrigoyen y Defensa, con una excelente vista a la Plaza) y que tenían sus informantes dentro del cabildo, se enteraron de las barbaridades que se estaban planteando en la reunión. Inmediatamente, una avalancha sobre el edificio y un grupo compacto y muy bien equipado, encabezado por Chiclana y French, invadió la sala capitular, reclamando la renuncia del virrey y la anulación de la resolución tomada el día anterior.

Miguel de Azcuénaga. Óleo - Museo Histórico Nacional de Argentina.

Miguel de Azcuénaga. Óleo - Museo Histórico Nacional de Argentina

En el Cabildo volvieron a reclamar que la agitación popular fuese reprimida por la fuerza. Con este fin se convocó a los principales comandantes, pero éstos no obedecieron las órdenes impartidas. Varios, entre ellos Saavedra, no se presentaron; los que sí lo hicieron afirmaron que no sólo no podrían sostener al gobierno sino tampoco a sí mismos, y que en caso de intentar reprimir las manifestaciones serían desobedecidos.

Fue entonces que el mismo Leiva se enfrento a los revolucionaros, y con vos calmada se atrevió a preguntarles: “¿Qué pretenden?” la respuesta fue contundente “la renuncia efectiva de Cisneros”. En esos mismos momentos entraron a la sala Saavedra y Beruti y accedieron a retirar a algunos de los muchachos de la Plaza, pero dejando bien en claro que si no se cumplía con el pedido, no dudarían en entrar rápidamente en acción. Cisneros, que seguía resistiéndose a renunciar, y los capitulares se ratificarón y formalizaron los términos de la renuncia del virrey, abandonando toda pretensión de mantenerse en el gobierno.

La composición de la Primera Junta surge de un escrito presentado por French y Beruti y respaldado por un gran número de firmas, y estos eran sus nombres:

Presidente

  • Cornelio Saavedra

Vocales

  • Dr. Manuel Alberti
  • Cnel. Miguel de Azcuénaga
  • Dr. Manuel Belgrano
  • Dr. Juan José Castelli
  • Domingo Matheu
  • Juan Larrea

Secretarios

  • Dr. Mariano Moreno
  • Dr. Juan José Paso
  • La Junta estaba conformada por representantes de diversos sectores de la sociedad: Saavedra y Azcuénaga eran militares, Belgrano, Castelli, Moreno y Paso eran abogados, Larrea y Matheu eran comerciantes, y Alberti era sacerdote.

    Fuente: Libro “1810” de Felipe Pigna
    Wikipedia: Artículo de “La Revolución de Mayo”

    Popularity: 46% [?]

    La Semana de Mayo (del 22 al 24)

    Martes 22 de mayo

    Domingo French

    De los cuatrocientos cincuenta invitados al cabildo abierto solamente participaron unos doscientos cincuenta. French y Beruti, al mando de seiscientos hombres armados con cuchillos, trabucos y fusiles, controlaron el acceso a la plaza, con la finalidad de asegurar que el cabildo abierto fuera copado por criollos; sin embargo, los colados gracias al control de la situación y las invitaciones  impresas de más no tenían poder de sufragio, ya que se votaba estrictamente siguiendo el padrón y a viva voz, siguiendo la lista. De todas manera, su función fue importante, ya que impidieron que varios vecinos que hubiesen votado por la continuidad del virrey no pasaran el “derecho de admisión” de la Legión Infernal.

    El debate en el Cabildo tuvo como tema principal la legitimidad o no del gobierno y de la autoridad del virrey. El principio de la retroversión de la soberanía planteaba que, desaparecido el monarca legítimo, el poder volvía al pueblo, y que éste tenía derecho a formar un nuevo gobierno.

    Uno de los oradores de la primera postura fue el obispo de Buenos Aires, Benito Lué y Riega, líder de la iglesia local. Lué y Riega sostenía la mantención del virrey en el poder.

    Juan José Castelli

    Juan José Castelli sostuvo que los pueblos americanos debían asumir la dirección de sus destinos hasta que cesara el impedimento de Fernando VII de regresar al trono.

    Cornelio Saavedra propuso que el mando se delegara en el Cabildo hasta la formación de una junta de gobierno, en el modo y forma que el Cabildo estimara conveniente. Hizo resaltar la frase de que “(…) y no queda duda de que el pueblo es el que confiere la autoridad o mando”.

    A la hora de la votación, la postura de Castelli se acopló a la de Saavedra. Luego de los discursos, se procedió a votar por la continuidad del virrey, solo o asociado, o por su destitución se decidió por amplia mayoría destituir al virrey: ciento cincuenta y cinco votos contra sesenta y nueve.

    A la madrugada del día 23 (ya que la junta duro toda la noche) se emitió el siguiente documento:

    “Hecha la regulación con el más prolijo examen resulta de ella que el Excmo Señor Virrey debe cesar en el mando y recae éste provisoriamente en el Excmo. Cabildo hasta la erección de una Junta que ha de formar el mismo Excmo. Cabildo, en la manera que estime conveniente”

    Miércoles 23 de mayo

    Baltasar Hidalgo de Cisneros

    Baltasar Hidalgo de Cisneros

    Tras la finalización del Cabildo abierto se colocaron avisos en diversos puntos de la ciudad que informaban de la creación de la Junta y la convocatoria a diputados de las provincias, y llamaba a abstenerse de intentar acciones contrarias al orden público.

    Sin embargo, a espaldas del pueblo era otra la cosa la que sucedía. Los hombres del virrey habían desvirtuado lo votado y en un acta volcó su trampa. El acta decía, a grandes rasgos, que si bien se había decidido en la asamblea que Cisneros debía ser sustituido de su cargo, no se había hablado de una destitución absoluta del poder; por esto el cabildo lo designaba como presidente de la nueva junta y designarle acompañantes hasta que llegaran los diputados del interior que formarían una nueva junta.

    Los “Empleados del Mes” firmantes habían sido: Juan José Lezica, Martín Gregorio Yañiz, Manuel Mancilla, Manuel José de Ocampo, Juan de Llano, Jaime Nadal y Guarda, Andrés Domínguez, Tomás Manuel de Anchorena, Santiago Gutiérrez y, el autor de la idea, Julián Leiva.

    Jueves 24 de mayo

    El día 24 el Cabildo, a propuesta del síndico Leiva, conformó la nueva Junta, que debía mantenerse hasta la llegada de los diputados del resto del Virreinato. En un sucio movimiento se formo de la siguiente manera:

    • Presidente y comandante de armas: Baltasar Hidalgo de Cisneros
    • Vocales: Cornelio Saavedra (criollo), Juan José Castelli (criollo), Juan Nepomuceno Solá (español) y José Santos Incháurregui (español).

    Cornelio Saavedra

    Dicha fórmula respondía a la propuesta del obispo Lué y Riega de mantener al virrey en el poder con algunos asociados o adjuntos, a pesar de que en el Cabildo abierto la misma hubiera sido derrotada en las elecciones. Los cabildantes consideraban que de esta forma se contendrían las amenazas de revolución que tenían lugar en la sociedad pero estaban muy equivocados.

    Cuando la noticia fue dada a conocer, tanto el pueblo como las milicias volvieron a agitarse, y la plaza fue invadida por una multitud comandada por French y Beruti. La permanencia de Cisneros en el poder, aunque fuera con un cargo diferente al de virrey, era vista como una burla a la voluntad del Cabildo Abierto.

    Por la noche, una delegación encabezada por Castelli y Saavedra se presentó en la residencia de Cisneros informando el estado de agitación popular y sublevación de las tropas, y demandando su renuncia. Lograron conseguir en forma verbal su dimisión. Un grupo de patriotas reclamó en la casa del síndico Leiva que se convocara nuevamente al pueblo, y pese a sus resistencias iníciales finalmente accedió a hacerlo.

    Popularity: 45% [?]

    Bienvenidos a la historia

    Hola, yo soy Uriel, el encargado de este blog, que busca expresar la historia de otro modo. Espero que encuentren lo que buscan y disfuten de la informacion que les puedo brindar. Muchas gracias por haber entrado y mucha suerte.

    Traductor

      Translate to:

    Busca Aquí

    Tu Opinion Importa

    Calendario

    abril 2012
    D L M X J V S
    « mar    
    1234567
    891011121314
    15161718192021
    22232425262728
    2930  

    La Frase de Hoy

    Siguenos en Twitter:

    Siguenos en Facebook

    Etiquetas

    Historias Antiguas

    • ¿Dónde Esta Bermeja?

      “Es una isleta pequeña y desde lejos se ve bermeja”, con estas mismas palabras describió el cartógrafo español Alonso de Chaves en 1540 a Bermeja, una isla al noroeste de la península de Yucatán que ahora no aparece por ningún lado. ¿Cómo una isla puede perderse en el mar? Nadie lo sabe, aunque recuerda a [...]

    • Argentina Bicentenaria: 200 Años de la Revolución de Mayo – Parte VIII

      https://www.youtube.com/watch?v=a0nRASOTwAg”

      El Nuevo Gobierno Ayer pasamos por el día clave del proceso, pero la cosa aun no terminaba. Faltaba el juramento, y en esta parte el cabildo intento una última y desesperada trampa. El acta decía: “[…] No reconocer otro soberano que el Señor Fernando VII y sus legítimos sucesores, según el orden establecido por las [...]

    • Como Probar la Resistencia de un Puente

      Hace un tiempo ya, les conté la historia de cómo Menelik II pudo superar rápidamente el problema con las sillas eléctricas y la falta de electricidad en Abisinia, demostrando así su rapidez mental. Hoy les traigo otra historia de Mekeli, y esta vez con una bonita enseñanza. El caso es que Gregorio Doval, en su [...]

    Saberhistoria También está en:

    Historiador.Net
    Historiador.net

    Wikio:Top de Blog
    Wikio – Top Blogs

    Bitacoras.com
    Bitacoras.com
    laBlogoteca

    RedArgentina

    PaperBlog
    Paperblog : Los mejores artículos de los blogs

    BloosterBlog





    To Fuse
    Comparte tu enlace en To Fuse